Llevo metido en el mundo de las emergencias desde los 15 años. Más de tres décadas oliendo humo, barro, adrenalina, radio, sirenas… y, sobre todo, estupidez humana. De la peligrosa, de la absurda, de la que cuesta dinero, tiempo, vidas y esfuerzos que nunca deberían haberse invertido. He visto situaciones graves que nacieron de decisiones idiotas y otras más pequeñas pero igual de reveladoras. Al final, todo te enseña, si sabes mirar.
Siempre he tenido una curiosidad voraz, casi insaciable. Me obsesiona entender por qué hacemos lo que hacemos, por qué metemos la pata una y otra vez, por qué nos creemos muy listos mientras repetimos patrones que nos destrozan la vida. Soy un observador compulsivo de la conducta humana, no por vicio, sino por supervivencia y por oficio. En este trabajo, si no entiendes a las personas, no entiendes nada.
Desde hace años estudio psicología de masas, comportamiento humano en emergencias y pensamiento colectivo. Actualmente curso el grado de psicología en la UNED y, cada vez que avanzo, más claro veo algo; el problema no es la falta de inteligencia, es el exceso de estupidez.

También soy un amante de la filosofía, de esos que disfrutan leyendo a los clásicos y conectándolos con el desastre cotidiano que vemos en redes, en la política o en la calle. Me apasiona divulgar, enseñar y hacer pensar, aunque duela. He escrito manuales técnicos, guías y libros sobre rescate y protección civil, algunos publicados incluso por editoriales. Mi vida profesional siempre ha girado en torno a dos ejes: AYUDAR Y ENSEÑAR.
Actualmente trabajo como bombero forestal, además de ser profesor experto en un ciclo formativo de grado superior relacionado con emergencias, donde intento transmitir lo que sé sin filtros y sin tonterías. Todo esto – el fuego, el caos, las personas, los errores repetidos – me han llevado a escribir “ Eres estúpido ¡ y no lo sabes ! “.
No porque me crea más listo, sino porque he visto lo suficiente como para afirmar algo que nadie quiere reconocer: la estupidez humana es el mayor riesgo no declarado de nuestra sociedad.
Y si algo tengo claro es que este libro no es un final, es un comienzo. Un proyecto que une mis tres pasiones: las emergencias, la psicología y las ganas de despertar a una sociedad que vive anestesiada.
Si has llegado hasta aquí, bienvenido/a. Prometo que no te voy a aburrir.